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jueves, 17 de enero de 2008

OBISPO DE MARSELLA

LOS CAMINOS DE DIOS Y LOS DE LOS HOMBRES

Fortunato de Mazendo era muy mayor. Estaba bien de salud, pero necesitaba una ayuda. Sabía que su sobrino no aceptaría ser su sucesor pues había renunciado varias veces el episcopado. Por familia, por amistad, y por la personalidad Eugenio pod´´ia ser uno de los buenos candidatos a preseidir la diocesis de Marsella. Su dedicación a la misión era absolutamente prioritaria. Inteligente y sagaz , su tio esperaba la oportunidad. Su lucidez crecía con la edad.

La política había cambiado en París con la revolución de Luis Felipe de Orleans. Era la ocación para el anciano de Mazenod. Gestionó, a escondidas de su sobrino, en Roma su nombramiento como Obispo auxiliar. Gregorio XVI llama a Roma a Eugenio, le nombra Obispo Auxiliar de Marsella y es consagrado sin la venia de París. Este detalle era muy importante para Eugenio, que por tradición era un hombre de Roma. Alejado de las tesis galicanas. El Embajador de París en Roma ignoróp totalmente la ordenación en una visita que hizo y comunicó a sus superiores el hecho.
Cuando Eugnio retornó a Marsella se encontró con la desagradable sorpresa de haber sido borrado de las listas del censo por no ser ciudadano frantes. Su nueva residencia era Argelia ya que el título que se la había dado era el de Obispo de Icosia. Residía en Marsella como un extranjero. Por el hecho mismo se le prohibe el ejercicio de sus responsabilidades pastorales en todo el país y se le sugiere se vaya a Argelia.
La situación era violenta. El hombre que había sido despojado de su ciudadanía no era fácil para doblegarse ante las autoridades políticas cuando esta situacion le venía de la autoridad del Papa. Era víctima de un conflicto al más alto nivel, entre la Santa Sede y el Estado Francés. El Papa le manifestó su deseo de que la situacion se solucionara. Pero no se veían fáciles los caminos dada la personalidad del interesado.
Alguien de la familia de los Oblatos , que estaba de Rector en el seminario de Ahaccio, aperece en escena para hacer posible y real lo que parecía absolutamente iviable. Era el P. Guibert. Este Oblato será con el tiempo obispo de París y Cardenal. Se acerca sencillamente a Eugenio y le convence para ir a París los dos y visitar a la Reina. De la mano de la reina visitan al Rey y Eugenio es restablecido en su dignidad sin tener que doblegarse ante la autoridad de un rey que no era de su agrado.
Despejado el terreno el anciano Fortunato consigue, a escondidas de Eugenio, su sobrino, presentar su dimisión dejando la mitra de MArsella en manos de Eugenio, que durante más de veinte años gobernará la diocesis como titular y será el primer Superior General de la Congregacion.
Como Obispo de Marsella ha dejado huella por su capacidad organizativa y por su estilo de vida. Era un hombre superior con talante autoritario pero con un corazón entrañable. Creó parroquias y abrió las puertas de su diócesis a una serie importante de comunidades religiosas. Se preocupa de la vida y la espiritualidad sacerdotal forzando a los sacerdotes a vivir en comunidades.

ID POR TODO EL MUNDO

Hasta el años de 1849, los Oblatos de Eugenio de Mazendo son un grupo pequeño. Una pequeña familia, según el texto que había sido aprobado en Roma. Era pequeña en todos los sentidos, eran poco, estaban situados en una region marginal de Francia, se dedicaban al ministerio de los pequeños y los pobres... El momento de la expansión estaba madurando. El Fundador en los ultimos años había sido purificado por el fuego del Espíritu. Tenía que hacer frente al gobierno de la diócesis de Marsella y al de la pequeña famlia , que iba a despegar maravillosamente.
Situado en la diócesis de Marsella su familia podía abrirse nuevos caminos. La institucion inicial estaba muy centrada en los males que había dejado la revolución francesa. Iba descubriendo que el Espíritu pedía abrir horizontes nuevos buscar respuestas adecuadas a nuevas situaciones.
Caída del cielo le llegó una situacion en la que posiblemente no había pensado nunca. Viene de la mano de un joven obispo de Canadá, Mons Bourget, Obispo de Montreal de quien dependían los territorios del norte canadiense, el Polo norte.
El Salto geográfico no tiene nada que ver con el salto cultural. Seis misioneros oblatos se embarcan en Marsella para desembarcar en las costas del Canadá. Eran hombre que no habían salido de su Provenza natal y se encontraban en un nuevo mundo. A la pregunta del Fundador de asumir una nueva aventura humana y divina todos habían dicho que sí y todos habían manifestado su disponibilidad para ser enviados. Fueron elegidos estos seis. Ya estaban los Oblatos en el Nuevo mundo. Para decir allí la palabra de Dios a los pobres. Pobremente y de torpe palabra estos generosos misioneros de Provenza se fueron multiplicando con gran rapidez. Sacerdotes y jóvenes entraron en esta familia religiosa, empezando por el secretario de Mons Bourget. Este mismo es considerado en la congregación como un segundo Fundador.
Provenza y Canadá son semilleros de misioneros. El Director de orquesta en la ejecución de esta maravillosa sinfonía que fue la expansión de los oblatos por todo el mundo es Eugenio de Mazenod. Durante los veinte ultimos años de su vida se revela un hombre fuerte, agíl clarividente y lleno del Espíritu de Dios. Un hombre apasionado de Jesucristo. Puede muchas veces parecer autoritario, pero tiene un corazón de carne que le lleva a derramar lágrimas recordando su primera comunion. Es un organizador nato que sabe tomar decisiones y comprender a quienes hace sufrir, es una persona superior que se deja querer porque es siempre el que va por delante desbrozand el camino de cada misionero que es enviado.

LA MISION DEL FUNDADOR

Cuando Pablo VI beatificó a Eugenio escogio la fecha del Domund. La fiesta fue un canto a la tarea de quienes son enviados a tierra de misión. Es lo que se llama hoy la mision ad gentes. En un tiempo las fronteras no estaban del todo definidas. , pero sí estaban muy definidos los territorios que dependían de la Sagrada Congreagación para la Propagación de la fe. Desde Marsella sabía estar en constante contacto con los responsables de esta Sagrada congregación. Era su casa porque de elle dependían las respunestas que sus misioneros tenían que dar en cada una de las regiones a las que él personalmente les enviaba.

La geografía misionera que recorrió Eugenio sin moverse de Marsella es interesante. Empezó su viaje por las estepas heladas del Polo Norte y desde allí pasó a las Montañas Rocosas del Oeste Canadiense y americano. Se introdujo entre los mejicanos de Tejas que viven en las riberas del río grande. Dando un salto mortal se encontró con los negros del Africa del Sur, los cafres, desde donde los Oblatos seguirían diversas pistas misioneras. Entró en Asia situandose en una isla maravillosa del sur de la India, en Sri Lanka, la antigua Ceilán.

El recorrido lo vivía muchas veces mejor que los mismos misioneros que obedientes se instalaban en cada uno de esos lugares. Par el estudio de la misionología tienen interés particular las cartas de este misionero que no dejó nunca la diocesis de Marsella de la que era una Pastor eficaz.

Su política misionera respondía a la concepción clásica de la Iglesia de entonces, que fue elaborada mucho más tarde en tiempos de Pio XII. El objetivo fundamenteal de su misión era la construccion de la Iglesia local. El grupo de misioneros que se iban a un lugar determinado donde la iglesia no estaba implantada debía empezar creando las estructuras elementales de la Iglesia que fueran la plataforma de la evangelización. Para él era fundamental la figura del Obispo. Su presencia en la Sda Congregación para la Propagación de la fe tenía siempre el mismo objetivo: la creación de una diocesis con su territorio bien definido y el nombramiento de un Obispo que fuera el más adecuado. La designación del Obispo en cada uno de estos territorios dependía normalmente de el. A veces se equivocaba, intentaba suplir la equivocación haciendose presente con sus cartas en las que se le decía al Obispo lo que tenía que hacer y lo que no tenía que haer. En esto a veces baja a detalles impresionantes.
Su impulso sigue palpitante en la pequeña familia de los Oblatos de María Inmaculada. Es verdad que los tiempos han cambiado, pero el impulso inicial y la fuerza del Espíritu está presente ayudando a cada uno a saber responder de una manera más lucida ante retos y cuestiones que nos plantean hoy los terceros mundos.

LA MUERTE DE UN SANTO

La muerte de Eugenio de Mazenod no fue para muchos la muerte de un santo. Para el clero de Marsella era la liberación. Se liberaban de un obispo que había intentado llevar adelante la renovación de la diocesis que exigia comportamientos más generosos y radicales que no todos le comprendieron ni siquiera despues de su muerte. Expiró rodeado de los suyos que rezaban la salve. El testamento fue muy breve: "Practicad entre vosotrso la caridad, la caridad, la caridad, y hacia los demás el celo por la salvacion de las almas!", Expiró y se fue del mundo de los hombres al encuentro de la Vida, con mayusculas.

Los procesos que le han llevado a la canonización no ha sido procesos fáciles. Al contrario han sido procesos muy laboriosos. Hay en su vida situaciones prolongadas, momentos difíciles y posturas complejas que han pedido trabajo para quienes tienen la mision de desmostrar la heroicidad de las virtudes de un aspirante a la santidad. No creo que Eugenio, que se conocía y se pasó por estas situaciones, se imaginara que día sería canonizado.

Los graves problemas que Eugenio planteó a su canonización son su situacion familiar nada edificante, su necesidad de saldar las deudas económicas de su famlia que le venían de su padre. Hubo acreedores en torno a él hasta el final de sus días. Los primeros años de la fundación tuvo grandes conflictos con los obisos de la La Provenza. Era por herencia y convicción un hombre del antiguo Régimen y en este tema tuvo no pocos problemas en su manifestaciones publicas y en sus actuaciones. La ordenación episcopal no parece que fuera un gesto de máxima prudencia. Es verdad que antes de su muerte se había reconciliado con las instancias políticas y había sido designado Senador. Estaba propuesto para el Cardenalato y lo deseaba... Tampoco estas cosas mundanas, aunque se refieran a la pompa eclesiastica, parecen egar mucho con la idea de Santidad que corre todavía por nuestras sacristías.

A pesar de estas situaciones y de una vida muy encarnada en las realidades mundanas de su tiempo ha pasado con bastante rigor la pruebas que la Santa Madre Iglesia tiene establecidas para declarar santa a una personas y para presentarla como modelo para toda la Iglesia.

Posiblemente estas circunstancias que han debido ser analizadas rigurosamente sean las que hacen que Eugenio de Mazenod puede ser canonizado con más garantía para ser modelo de santidad, de encarnación de Dios en los problemas complejos de por sí de los hombres.
Es evidente que Eugenio era un hombre de fe y de esperanza, lo mismo que es evidente que supo vivir su fe y su esperanza en medio de las dificultades de la vida. Es evidente que era un hombre de oración , pero la oración que le hace ser santo es la de su corazón totalmente entregado a una misión evangelizadora.
La figura de Eugenio. HOY YA SANTO, está situada estratégicamente en la historia de los hombres. Es heredero privilegiado de la crisis que suscita la Revolución Francesa. Este fenómeno lo vive por dentro y desde condicionamientos socioculturales muy precisos. Quienes , siglos despues de la Revolución afrontamos las crissi de la postmodernidad o el fin de la modernidad o la era postcristiana, no podemos dejar de lado que somos herederos directos de aquella primera crisis histórica que desencadenó todo lo que está pasando por nuestra historia.
Eugenio de Mazendo puede ser un guía sencillo pero muy lúcido que nos viene desde la fe y desde la misión que sigue encarnando en la historia de todos los hombre el Dios de Jesús.
Ha sido canonizado el dia de S. Francisco Javier. Ha sido canonizado por una Iglesia que quiere ser misionera. Para los Oblatos presentes en casi setenta países de nuestro mundo la canonización es un nuevo impulso para continuar la mision que el inició desde Marsella. Su pasión por Cristo y su amor a la Iglesia tienen hoy una actualidad nueva que debe ser revelada para el mundo y para la Iglesia, nuestra Madre.



Málaga, Diciembre de 1995
Francisco Martín OMI.

BUSCANDO UN NUEVO RUMBO PARTE II

UNA DECISION DIFICIL
La conversión del Viernes Santo inicia en la historia de Eugenio un nuevo rumbo. Entra en un nuevo proceso su vida humana. La historia vivida en el pasado se queda atrás, pero no se queda atrás la herencia aristocrática u la pertenencia a una clase social desplazada en teoría por la revolución francesa, pero presente en el dinamismo de la historia que no cambia las cosas bruscaente .




Decide hacerse sacerdote, pero es para él una tragedia hacérselo saber a su madre. Para ella es una decisión que rompe totalmente con sus proyectos. Eugenio no puede dejar de lado haciendose sacerdote la "mision" de ser transmisor de un apellido de alcurnia. Con él se acabaran los Mazenod.

El interesado analiza con frialdad la situación. Su decisión ahora es irrevocable, pero tiene que saber comunicarsela a su madre con quien vive y de quien depende económicamente. Le dice que sí, que se va al seminario, pero que cuando se ordene volverá con ella, vivirá con ella...


Para ser sacerdote se debe preparar. Escoge el seminario de San Sulpicio en París. Es un centro especial para personas de relieve en el mundo. Sus compañeros son hijos de familias de alcurnia social, como é mismo. Entra en el Seminario el año de 1808. Napoleón está en el trono en París. Hijo de la Revolución Francesa se ha convertido en Emperador con afanes de ser el amo del mundo. Sin embargo su poderío está empezando a ser frenado. En España se le ha sublevado el pueblo.

La Iglesia en el imperio de Napoleón estaba dividida. En París el Papa Pio VII estaba "encarcelado" por Napoleón y había dos colegios cardenalicios: el que era fiel al Papa y el que era fiel a Napoleón y su política imperialista.


El Seminario de San Sulpicio , con su Rector al frente, Emery, era un foco de conspiracion y un centro de comunicación de consigans entre los cardenales fieles al Papa, que eran casi todos italianos. Eugenio , que dominaba perfectamente el italiano entra en este centro de fidelidad al Papa y de rechazo frontal al emperador asumiendo un cierto protagonismo.

Emery y de Mazenod se convierten en amigos y confidentes al servicio de los cardenales fieles al Papa. Mazenod era el mensajero discreto de las consignas que enviaba Emery a los cardenales italianos. Fue para él na escuela de espiritualidad francesa




Mis hermanos los pobres: Terminados los dos años de seminario tiene problemas serios par ordenarse sacerdote. El Arzobispo de París era fiel a Napoleón y Eugenio no quería recibir las ordenes de sus manos. Emery con quien estaba plenamente identificado le incorporó al equipo de formadores del seminario de San Sulpicio con algunas responsabilidades. Era un puesto de cierto relieve, que no entraba en sus planes. Lo aceptó por un año, que sería el año de su ordenación sacerdotal. Encontró un Obispo amigo de la familia que no solo le ordenó sino que le pidió que se quedara con el en la Diocesis de Amiens como Vicario General. Este puesto es el de mayor confianza y de máxima responsabilidad en una diócesis despues del Obispo. Eugenio renunció a el. Había empezado a ver las cosas de Dios y de la Iglesia de otro modo .


Ordenado sacerdote terminó sus compromisos con París en el seminario de San Sulpicio y volvió a su casa, a su ciudad. Solicitó del Obispo ser liberado de toda función eclesiastica. No solo dejaba de lado puestos de relieve, a los que podría aspirar por sus apellidos, y por la mentalidad de su familia y por sus cualidades personales, sino tambien renunció a cualquier función dentro de la estructura diocesana. Viviría con su madre y dedicaría su vida a la gente sencilla.

La libertad de movimientos que había conseguidoo como sacerdote de su ciudad natal le permitiría dedicar su tiempo y su sacerdocio a los pobres, de los que empezaba a enamorarse.
Tres campos son privilegiados de sus impetus misioneros:

  • El Campo de los criados: De niño antes de que la revolución francesa le obligara a dejar su patria, había conocido doce criados en su casa. Joven sacerdote organiza unas charlas en una de las iglesias más centricas de Aix, la Iglesia de la Magdalena, para agrupar a todos y todas las criadas de la ciudad y hablarles a corazón abierto, en su lengua, el provenzal, del amor de Cristo a sus pobres, a los excluidos de la sociedad y a los criados, que no tienen en sus manos capacidad para tomar decisiones ni siquiera en lo que les afecta directamente. Su discurso repite reiteradamente la expresión hermanos. En aquel contexto no parece que sea una expresión abstracta, es una ralidad que ahora brota del Evangelio de Jesús que quiere anunciarles.
  • El campo de los presos. Gran parte de su tiempo la dedica a entrar en la carcel, a acompañar a quienes estaban encarcelados por la fuerza de las leyes humanas.
  • A los jóvenes. Organiza una asociación de adolescentes y jóvenes de la ciudad que le ocupa más tiempo del que pueda disponer.

Esta actividad impetuosa le lleva a una seria enfermedad. La oración de los jóvenes hace el milagro de su curación.

Un jóven de treinta años que ha conseguido el privilegio de no depender de las estructuras parroquiales en sus actividades, especialmente entre los jóvenes, crea situaciones de conflicto serio con los otros parrocos de la ciudad. Le acusan de que les quita los jóvenes para su Asociación. Por otra parte las amigas de la Señora de Mazenod se escandalizan de las idas y venidas del hijo de su amiga y muy especialmente de su dedicación a los pobres. A los criados y criadas, a los encarcelados, a los hijos de la calle. Esta manera de actuar no responde a su rango y a su apellido. Es un escandalo social y eclesial.

LA MISION

La palabra misión adquiere un sentido muy concreto en este momento de su vida. Ha superado la enfermedad y ha comprendido que su vida tiene una misión que no se reduce al ministerio rutinario de los sacerdotes que están afincados en las parroquias urbanas o rurales. Su ordenación sacerdotal tiene otro sentido, es la misión. La manera de vivir esta misión irá evolucionando. De entrada se trata solo de crear una comunidad de sacerdotes que se dediquen a evangelizar a los pobres, al pueblo descristianizado por la Revolución.

Napoleón ha sido desterrado a la isla de Santa Elena. Tendrá una fugar reaparición en Waterlo y desaparecerá de la escena de la historia. La restauración se abre paso. En estos momentos iniciales de la restauración monarquica Eugenio piensa en un pueblo arrasado por la tormenta recién pasada. Su manera de pensar no es la de la aristocracia, sino la del apostol de Cristo que quiere ser.

Antes de dar el primer paso se deja empapar por la realidad que le rodea. Busca soluciones a las cuestiones que tiene planteada la sociedad concreta del momento en el que ha sido ordenado sacerdote de la Iglesia de Cristo y ha empezado a caminar.

En frente de su casa hay un carmelo que está abandonado. Hace las gestiones adecuadas para comprar una pequeña parte. En el antiguo Carmelo estará la cas de la Nueva misión. El año 1816, el 25 de Enero, Fiesta de la Conversión de S. Pablo, se inicia una comunidad pobre, elemental. Dos sacerdotes deciden vivir en común para buscar la perfección y para evangelizar a los pobres en unas circunstancias muy concretas, de una región muy definida en el mapa del mundo. Son Mazenod y Tempier. Aquel mismo año en privado los dos hacen voto de pobreza, y de obediencia mutua.

Para entonces ya había acudido otros sacerdotes de la región movidos por la iniciativa misionera de Eugenio. Los primeros meses de da un extraño trasiego de misioneros que entran y salen del grupo. Se impone una estabilidad que Eugenio , asumiendo la responsabilidad, se encarga de darle elaborando de manera precipitada unas reglas o un reglamento. Para ello se inspira en San Ignacio de Loyola, en San Alfonso de Ligorio y en otros fundadores de Institutos de Vida religiosa.

El grupo esta pensado para la misión concreta de evangelizar a los pobres de la Region de Aix. Esta es la tarea a la que se dedican desplazándose desde la casa de Aix. Sin dejar de lado otras tareas debe afrontar dos grandes retos:

  • la de la comunidad. Eugeno le va dando cuerpo a una espiritualidad religiosa y pide a todos los que se le agregan que profesen voto de pobreza y obediencia. Cuando se incorporen miembros que no aspiran al sacerdocio se les pedirá tambien el voto de castidad. Algunos de los sacerdotes no tienen vocación religiosa, se resiten sobre todo al voto de pobreza, piensan que se les ha engañado y se retiran.
  • La de los obispos de quienes depneden los misioneros que se van incorpoando al grupo. Eugenio se lleva a los mejores sacerdotes de sus respectivas diocesis. Tiene que asumir que algunos le abandonen porque son reclamados por otros puestos que dependen de los obispos propios de los interesados.

La solución a estos problemas no es dejar de lado el ideal de la comunidad, sino darle consistencia ante los obispos y presentar a los futuros candidatos una institucion bien definida.

OBLATOS

Las pruebas no impiden al grupo de Aix seguir realizando su misión de evangelizar la zona rural descristianizada. También dar alguna misión en las ciudades con otros misioneros de otras instituciones. En esta labor Eugenio se multiplica para estar en todas partes.

Para los Obispos de la región supone una renovación espiritual seria. No todos tienen conflictos con Eugenio. De una de las Iglesias de la zona le viene la propuesta desconcertante. El Obispo de Digne se ha dado cuenta de la eficacia de este trabajo misionero y ha pensado crear una comunidad de este tipo en un santuario mariano de su iglesia. Le parece que la mejor solución es que vengan algunos de los misioneros de Aix par aatender el santuario y para dar misiones en la Región.

La propuesta era tentadora, aunque significaba un cambio serio en los planteamientos iniciales. Eugenio aceptó. La existencia de dos comunidades en diocesis diferentes planteaba nuevos problemas de tipo estructural. También el del nombre de la Institución. Podían venir nuevas solicitudes de nuevos Obispos no solo de la región sino de otras regiones.

La memoria del Viernes Santo de 1807 se actualizaba en 1818 a la hora de dar consistencia a una institucion que quería ser religiosa. El sustantivo de este nombre sería el de OBLATO. Es una palabra latina que se dice de Jesús en la cruz. Significa donación de Jesús clavado en la cruz. Se están entregando al Padre y se está entregando como salvación a todos los hombres especialmente a los pobres y marginados. El padre se entrega a los hombre como salvación redentora en el Hijo Encarnado. Eugenio se sentía identificado con Jesús en la Cruz para darse a todos los hombres actualizando el Evangelio de la Salvación redentora. Su comunidad sería la de Oblatos. El apellido (de María Inmaculada )vendría más tarde.

Fortunato de Mazenod, vuelve de Palermo y se instala en la comunidad de Aix con su sobrino a quien quería con un cariño fuerte y correspondido. Se convierte en el cronista privilegiado de la obra que está dando los primeros pasos. Eugenio hace lo imposible porque se restablezca la diocesis de Marsella y porque su tío sea el nuvo obispo de la misma. Sería el apoyo ideal para su misión frente a las presiones y conflictos que tenía con otros.

Cuando llega el nombramiento el nuevo obispo Fortunato de Mazenod , ya entrado en años, exige ue se vayan a Marsella con él su sobrino y Tempier, el primer compañero del grupo. Eugenio piensa que debe acceder a los deseos de su tio para que la obra de la misión pueda seguir adelante.

Es así como se instala definitivamente en Marsella Eugenio. Es así como en Marsella los Mazenod se abren camino no solo en el mundo de la Iglesia, sino tambien en el de la política. Se está consolidando el antiguo regímen despues de haber pasado por las pruebas de la Revolución y el apellido Mazenod tiene connotaciones sociales y políticas en la region de Provenza.

DE MARIA INMACULADA

Para muchos miembros de la Congregacion de los Misioneros Oblatos , antes misioneros de Provenza, ha llegado la hora de conseguir una mayor estabilidad jurídica haciendo que la institucion sea aprobada por la Santa Sede. Eugenio lo duda pero es empujado por los compañeros para ir a Roma. Su estancia va a prolongarse por varios meses.

En Roma se revela un hombre de mundo. Sabe moverse por las cancillerías, visitar a los cardenales que tenían algo que ve con la aprobación de su obra. Conoce personalmente a quien ocupa el trono de Pedro. Es uno de los cardenales que conoció en Paris siendo seminarista conspirador contra Napoleón. Ha llevado bien preparado el texto de las constituciones y regals de la Congregación. Ha encontrado el apellido de la misma. Serán los MISIONEROS OBLATOS DE MARIA INMACULADA. Lo llevaba en el corazón y no había caido en la cuenta. Ella, María Inmaculada, será siempre la Madre de quienes se confiesan oblatos en el seguimiento de Jesús. Ella está siempre con Jesús al pie de la cruz.

León XII piensa que esta obra es de Dios y deber ser aprobada. Esta postura del papa desbloquea los pequeños obstaculos que podrían encontrar las comisiones de estudios del texto que Eugenio había presentado. La aprobacion definitiva tuvo lugar el día 17 de Febrero de 1826- Empezaba una nueva etapa para la familia de los Oblatos . Eran una institucion religiosa aprobada por Roma-.

miércoles, 16 de enero de 2008

Nuevo Blog para ir conociendo más la espiritualidad OMI









ESte blog quiere ser un recopilatorio de los actos celebrados en el 125 aniversario de la llegada de los OMI a España. Allá por los años 1892. Llegaron con lo puesto. Traían muchas ilusiones, muchos proyectos en la maleta. Venían los oblatos de Francia, donde había nacido la congregacion unos años antes. Venían trayendo un carisma, un nuevo modo de ser religioso. Según el carisma de aquel primer oblato : San Eugenio de Mazenod.






Para quienes no conozcáis a S. Eugenio algunas pinceladas sobre su personalidad, sobre su obra, su mision.






El día 3 de Diciembre de 1995 ha sido canonizado en Roma Eugenio de Mazendo. Es el Fundador de una de las Congregaciones misioneras más importantes en nuestros días, la de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada. Es una familia pequeña en sus orígenes y en su maera de ser y de presentarse. Pero grande en su dedicación a la evangelización de los terceros mundos económicos de nuestro mundo que nada en la abundancia y el... ¿progreso?




El Fundador nació en Provenza. Su venidaal mundo tiene lugar en una ciudad universitaria del Sur de Francia, capital de la Provenza. Aix en Provence. El 2 de Agosto de 1782. Es hijo del presidente de la Corte de cuentas, Antonio de MAZENOD, y de una dama de la burguesía anterior a la Revolución Francesa, Rosa Joannis. El matrimonio era una alianza entre el dinero de una familia burguesa de farmacéuticos y una familia de aristocracia y del derecho.




Eugenio nació siete años antes de que estallara la gran revolución francesa. A esta ciudad pudo contemplar desde el balcon de su casa como la gente sencilla del pueblo, los autores de la revolución colgaban de un árbol en la plaza pública a tres grandes personajes de la aristocracia amigos de su familia.




La Revolución francesa cuyo segundo centenario se ha recordado el año 1989 supone un hito importante en la historia de nuestro mundo occidental. Significa el final del Feudalismo y del Absolutismo regio y el principio de la democracia o gobierno del pueblo. Aquel día en la Asamblea Francesa se levantó el tercer estado contra los otros dos, el pueblo conta la aristocracia y contra la Iglesia. La familia real fue guillotinada .




El lema de los revolucionarios era el ya conocido por todos LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD. Los métodos violentos hicieron a corto plazo inviable el intento. Ni la libertad, ni la igualdad, ni la fraternidad pueden tener consistencia si se imponen por la fuerza y menos si se imponen por las armas. Pero la semilla no se perdió y sigue germinando en nuestros días.




El Padre de Eugenio, perseguido por su condicion de Presidente de la Corte Suprema de Aix no tuvo tiempo de huir disfrazado y se perdió en Italia con sus dos hermanos: uno sacerdote, Fortunato y otro militar, y con un tío de los tres, tambien sacerdote, que había sido Vicario General de Marsella, diócesis que la Revolución había disuelto. Era el clan de los Mazenod. El niño de siete años se quedó en Aix con su madre.




EXILIADO




La madre pensó que no se podía poner en peligro el futuro aristocrático del heredero de los Mazendo. Eugenio tenía ya una hermana. Pero la herencia del titulo le correspondía al varon. Por eso la familia decidió que tenía que abandonar su patria y reunirse con su padre. Es así como se decide el itinerario de la vida de este hombre desde la edad de nueve años. Se ve obligado a vivir fuera de su tierra y de su cultura y de su ambiente natural durante once largos años. Su destino es el mismo del de su padre y sus tíos, Italia.




Durante once años va recorriendo las ciudades italianas de Niza, Turín, Venezia, Nápoles y Palermo. Este recorrido está lleno de experiencias contradictorias que van fraguando su personalidad fuerte, integra, generosa. Su padre , muy escaso en recursos económicos, procura darle una formación elitista como correspondía a su rango en Niza y Turín.
En Venecia la pobreza del clan de los Mazenod es extrema. La madre Rosa Joannis de donde procedía el dinero consigue el divorcio y Eugenio se encuentra dependiendo de los Mazenod que viven de la limosna de sus amistades nobles o regias y asumiendo deudas que no podrán ser saldadas durante la vida de Eugenio.
UNA VOCACIÓN INFANTIL.
Es en Venecia donde tiene la primera llamada para el sacerdocio. Tenía doce años. Encontró en su camino un sacerdote que se encariñó con el. Dond Bartolo tenia vocación de jesuita, pero no podía realizar entonces su vocación. La amistad con Don Bartolo despertó en Eugenio una primera vocación sacerdotal. Sacerdote ejemplar, Don Bartolo no solo se preocupaba de su formación espiritual y de su posible vocación sacerdotal, sino tambien de su educación cultural. Los colegios a los que había asistido habían quedado lejos y el muchacho no podría cultivar su formación literaria y humanistica . Don Bartolo le pasaba libros, que el joven devoraba.
Esta experiencia rica desde un punto de vista espiritual y educativo debía terminar porque las fuerzas de la revolución avanzaban. Los Mazendo tuvieron que desplazarse hasta Nápoles en la costa opuesta de Venecia. La estancia en Nápoles está llena de sobresaltos. Al mismo tiempo fue una oportunidad para relacionarse con personalidades de la aristocracia. Los Mazenod se vieron obligados a abandonar la ciudad huyendo precipitadamente en un barco que les llevaría a Palermo mucho más al sur de Italia.
UN JOVEN CONDE POSTIZO
Palermo fue para el joven Eugenio la realización plena de sus sueños de grandeza mundana que respondían a las aspiraciones de su madre y le ofrecían ser el digno heredero de una apellido aristocrático: DE MAZENOD.
Fue cariñosamente acogido en el seno de una familia noble, los Gennizaro, de un modo muy particular por la madre de la casa. A los nueve años había dejado a su madre. Las cartas habían sido cada vez más distanciadas y más centradas en problemas económicos. En Nápoles se encontraba con una madre que le quería como a un hijo y que le ofrecía en su familia poder realizar aquello para lo que había venido al mundo.
Dejó de lado la vocación sacerdotal. Se inventó un condado para poder ser llamado Conde de Mazendo y se dedicó totalmente a la vida de sociedad: juegos, carreras de caballos, bailes de sociedad, amigos , amigas de su clase.
Su padre y sus tíos se quedaron totalmente al margen de su vida intentando resolver otros asuntos. El padre intentaba resolver los problemas económicos y los tíos buscaban cómo llegar a la meta que segun el antiguo regimen les correspondía: la de ser titulares de algun obispado.
Las circunstancias en Francia empezaban a clarificarse. La tormenta que había supuesto la Revolución iba siendo superada, y de alguna manera, las aguas volvían a sus cauces. Antonio de Mazenod, el padre de Eugenio, no podía volver por el acoso de sus acreedores. Uno de los tíos, Fortunato de Mazenod, esperaba que la diócesis de Marsella, que había sido suprimida por la Revolución, fuera instituida de nuevo. Tardará aún unos años pero al final terminará sus días siendo Obispo de Marsella.
EN EL VIEJO PUERTO.
Tenía ya los 20 años . Habían pasado once desde que dejara su patria chica. Su madre tenía un especial interés en su retorno. Eugenio se planteó en serio volver junto a su madre, aunque el corazón lo tenía en Palermo donde su padre debía quedarse. En Aix, su casa de la Avd Mirabau, estaba la madre, la abuela y demás familiares maternos que le esperaban. Habían manifestado con claridad su deseo de que volviera. Le querían a su lado.
Se embarcó en Palermo rumbo a Marsella. El barco se acercaba lentamente al viejo puerto que se interna en el corazón de la ciudad. Era un jóvene maduro y apuesto. Marsella y su puerto eran el punto de partida para todos los continentes del mundo. Muy cerca de Marsella estaba su ciudad natal, la capital de la Provenza. Desde allí se había desplazado su madre para abrazarle al desembarcar en el viejo puerto. Según se acercaba el barco, recorría su mirada todo el entorno para adivinar dónde estaba, cómo se conservaba.... Bajó a tierra firme sin poder encontrarla. Recorrió el muelle varias veces...
Nadie le esperaba. La soledad que experimentó en aquel momento era algo nuevo en su vida de once años de destierro por tierras italianas. Recordó con mucha nostalgia todo lo que había dejado en las ciudades por las que había peregrinado once largos años de su niñez, de su adolescencia y de su juventud. Se veía avocado a una vida nueva desconcertante y le entró la sospecha de que se había equivocado. Hubiera sido mejor no volver de Palermo...
¿Que le esperaba a partir de ese desembarco en su patria, en su patria grande?. En Palermo se había quedado su padre a quien siempre quiso con un especial cariño. Se quedaba en el pasado la Sra de Gennizaro, que había sido como su madre, su amiga, su guía espiritual en los momentos más tumultuosos de su juventud, se queda el título de conde que se había inventado para jugar a ser importante en la sociedad. La cruda realidad en Marsella es que se ha quedado solo, absolutamente solo.
Haciendo gestiones pudo llegar a Aix, que se encuentra a 25 kilómetros de Marsella, dos días más tarde. El recibimiento cariñoso del clan Joannis (su madre , su abuela, y otros parientes) le pareció postizo y falso. La sospecha de que el interés de su madre era no la persona del hijo sino el heredero de un título de nobleza no se le quitaba de la cabeza.
Se instaló en la morada familiar en la que no le faltaba de nada, pero en la que se aburría soberanamente. El primer problema al que tuvo que hacer frente era el del servicio militar. Había vuelto a su patria. Su aristocracia era valorada por quienes propugnaban el antiguo régimen, pero las circunstancias políticas habían cambiado. Para conseguir liberarse del servicio militar tuvo que asumir un destierro voluntario en una finca de la familia que estaba perdida en la Vega del Verdun, San Lorenzo de Verdun. Allí se aburría si cabe mas, rodeado de criados y sin tener nada que hacer en un ambiente rural que no había sido nunca suyo.
UN CABALLERO CRISTIANO.
Las grandes preocupaciones que ocupaban y preocupaban a Eugenio, una vez que pudo instalarse en su casa con tranquilidad, estabn más centradas en Palermo que en Francia. La más importante es la de ayudar a su padre. Le parece que su puesto es estar con él, vivir con él mientras estuviera en Italia. Intenta por todos los medios que le devuelvan el pasaporte y no lo consigue. Las personas con quienes se puede relacionar porque son amigas de su familia, tienen especial interés en que se quede en Francia. Es una persona que interesa para la política de un régimen que debe ser restaurado y se nievan a tramitar su pasaporte para salir de Francia. En este contexto se le ofrece un puesto de relevancia : ser Gobernador civil de una provincia. Lo rechaza todo. Quiere volver a Palermo.
Se plantea el matrimonio y de hecho busca una mujer para casarse con ella. La experiencia de sus padres no le impide caer en la misma trampa. Quiere casarse con una mujer rica, muy rica para poder resolver con dinero la situacion de su familia. tiene dos propuestas, la primera que respondía a sus aspiraciones económicas termina mal ya que la "afortunada" muere antes de tiempo. A la segunda la rechaza porque no es suficientemente rica.
Estos años despues de su vuelta se encuentra con sus raíces cristianas y se dedica a obras de caridad. Duranta algunos años está comprometido en una asociación caritativa como las que se daban en su tiempo. Ozanam será el creador de las Conferencias de San Vicente unos años más tarde. Mazenod vive su fe sin grandes planteamientos pero desde una fuerte preocupación por los pobres y los necesitados de su contexto social.
UN VIERNES SANTO DECISIVO
Es muy podo lo que se puede decir de la experiencia de Eugenio el Viernes Santo de 1807. Se trata de un encuentro con Cristo Crucificado, en el que se deja interpelar como pecador por Quien ha venido a morir para destruir el pecado y entra en una conversión radical. Es un momento crucial en su vida. Seguramente es un encuentro con Cristo que ha sido largamente preparado desde su vuelta de Palermo. Ciertamente es un punto de partida del que van a depender todosl os pasos que va a ir dando después.
El Viernes Santo de aquel año para Eugenio culmina una etapa de su vida, de soledad y búsqueda más centrada en cosas materiales y mundanas qu espirituales. Es la culminación de una vida vací de Dios, pero vivida por dentro con suficiente apertura para poder entrar en una dinámica nueva por la gracia del Crucificado y la fuerza del Espíritu.
Es el principio deu na vida nuva que no se ha programado y que está en el futuro siempre desconcertante. Para quienes nos hemos dejado embaucar por la personalidad religiosa de Eugenio, esta experiencia es significativa. El joven, que se había divertido en Palermo, el hombre maduro que se había aburrido en Provenza, se convierte en Apostol de Jesucristo. A partir de aquí toda su vida va a ser una identificación con los Apóstoles de Jesús. ¿Qué hizo Nuestro Señor Jescucristo para responder a las necesidades apremiantes de su mundo? Convocar hombres apostólicos que pudieran continuar la obra. Esta idea que está plasmada en las Constituciones y Reglas, ha sido descubierta en la experiencia del Viernes Santo de 1807.

miércoles, 9 de enero de 2008

El viaje que no fue


Todo pintaba bien. Pero un día antes de tu llegada me comunicas, Octaviano, que no puedes venir a causa de un pequeño accidente que tiene algo que ver con la ley de Murphy. Eso significa que no podremos hacer juntos una pequeña celebración de lo que Dios nos ha ido regalando durante estos 25 años de oblación. ¿O sí?


Seguro que cada uno de nosotros tenía sus propias expectactivas para pasar uno pocos días juntos (sólo cuatro, pocos dado que no hemos encontrado ocasión desde que terminamos nuestra formación en Pozuelo) con la excusa de celebrar el evento. Por mi parte había comenzado a preparar un pequeño programa, siempre muy abierto y flexible, que nos ayudara a caminar, rezar, celebrar, vivir… este encuentro. Aquí te lo presento. Quién sabe si con estos medios virtuales modernos (internet, etc.) o los antiguos (oración, etc.) podremos hacer juntos un pequeño itinerario de celebración que calme nuestras ganas de hacerlo juntos codo a codo, o pata a pata, en las fechas que Dios disponga.


El caso es que Roma da que pensar. Y aún me quedan muchos sitios desconocidos que me hubiera gustado descubrir contigo. Los votos, la próxima celebración del Año Santo Paulino, las huellas del Fundador y otros Fundadores en Roma y alrededores, me parecían pequeñas excusas para experimentar juntos una pequeña renovación de nuestras vidas. Allá va lo que el hombre se proponía sin contar con lo que Dios disponía. Muchas de las cosas reconozco que tal vez no hubiéramos tenido el tiempo suficiente y que por otra parte se pueden hacer de otro modo y lejos de Roma.


Y lo primero que me vino a la cabeza es que Roma es la “casa de los apóstoles”. Al P. Jetté le gustaba sintetizar nuestro carisma con las palabras inspiraadas por el fundador: “hombre apostólico”. San Pedro del Vaticano es visita inexcusable, sobre todo estando a tiro de piedra de la casa general. Quién sabe si el azar nos hubiera hecho encontrarnos con su sucesor. Pero sobre todo me hubiera gustado seguir contigo las huellas de S. Pablo, paseando la vía por donde entró en Roma, visitando unas excavaciones arqueológicas de una casa romana del primer siglo d. JC bajo la Iglesia que la tradición mantiene que fue su casa, visitando otra donde sitúan su cárcel y la de S.Pedro (que aunque no fuera esa sería algo similar), descubriendo la Abadía de las tres Fuentes (suena mejor su nombre en italiano sin traducción) donde se sitúa el lugar del martirio y finalmente llegando a S. Pablo “extra muros” donde reposan sus restos y tendríamos ocasión de ver todos los preparativos para el año santo. Por supuesto que leeríamos juntos algunos de sus textos y de los nuestros (CC y RR, Fundador) que nos invitan a “ser” apóstoles, cooperadores con el Salvador.


Luego había pensado en las huellas que el Fundador ha ido dejando en Roma. Hay alguien que ha escrito un libro describiendo los lugares pero yo me conformaría con visitar Santa María in Campiteli donde el pobre hombre esperó noticias de las decisiones de los cardenales sobre las constituciones y reglas y se pasó rezando el día porque nadie le avisó del fin de dicha reunión, bendito olvido que nos permite vivir ciertas tradiciones a los oblatos. Luego habría que ver el Quirinal donde estuvo hospedado y la Iglesia, San Silvestre donde fue consagrado obispo y reposa su querido D. Bartollo Zinelli. Y cómo no visitar algunas de las grandes basílicas en nuestras caminatas imaginando el impacto que provocó en Eugenio su visita, especialmente cuando el Papa le ofreció un puesto de preferencia en las celebraciones de la definición del dogma de la Inmaculada.


En la casa General rezaríamos ante la imagen de la “Virgen de la Sonrisa” y las reliquias del corazón del Fundador. Cómo hubiera deseado renovar nuestra oblación debajo del mismo altar en el que San Eugenio y Tempier hicieron su privada profesión, claro que esto todavía lo dejo pendiente por si coincidimos los dos aquí en algún momento. Luego Joaquín te descubriría los diversos misterios de la casa general, el Museo, los servicios de la congregación, ... Ver y charlar con muchos misioneros que habitan la casa y tener la oportunidad de tomar algún aperitivo con el sucesor de S. Eugenio en el gobierno de la Congregación y algunos miembros de su consejo. Y cómo no mirar hacia el futuro y compartir un poco con los escolásticos del internacional y las casas de formación italianas donde algún hispano habita y que son signo permanente de nuestra responsabilidad para pasar el relevo.


Y sentir la urgencia de renovación de la vida consagrada visitando a S. Ignacio y S. Francisco Javier (ahora que los Jesuitas están con su “capítulo general”) y otros fundadores que reposan en Roma. Si nos hubiera dado tiempo ir a Asís donde todo habla de dos que abrazaron la pobreza por seguir al Cristo que amaron y del que fueron amados hasta la “locura” o un poco más cerca a las cuevas donde empezó el bueno de S. Benito que después de tantos siglos sigue iluminando Europa.


También los mártires y los pobres estarían en nuestra agenda, limitada pero incompleta si no nos asomáramos a visitar las catacumbas, el barrio de Trastévere, S. Lorenzo que también celebra año santo y tenía orígenes hispanos, y quién sabe si informarnos bien de lo que hacen algunos cristianos “con” los pobres como la comunidad S. Egidio, las hermanas de la Madre Tersa y otras experiencias con los emigrantes. Eso por hablar de lo que conozco y abiertos a las sorpresas que estos encuentros deparan.


No me olvido de María, y es que vayamos por donde vayamos se escaparán muchos pensamientos hacia ella. Sus numerosas imágenes por las calles de Roma, el monumento a la Inmaculada (y de paso vemos Plaza España y alrededores con fuentes, universidades y calles casi míticas), Santa María Mayor y otros recovecos.


No me olvido de la parte lúdica. Nuestro querido Gilberto tenía preparada no se qué botella especial muy prometedora que yo he propuesto abrirla en tu honor para ahogar la tristeza del infortunio (entre los motivos más confesables, claro). Y con Joaquín que siempre tiene en su cuarto algún producto de la Tierra y palabras para animar la conversación, ya sabes. Y cómo no cenar alguna noche en que el tiempo nos acompañara en… bueno, esa es una de las cosas que tendríamos que descubrir juntos dejándonos aconsejar por los numerosos expertos que aquí habitan.


Te estaba preparando un pequeño cuadernillo con textos de S. Pablo, el Fundador, las CC y RR y demás. Ese trabajo me lo has ahorrado, pero seguro que los dos los tenemos a mano y podremos hacer el recorrido aunque nos falte vivir juntos las cosas que esto también es palabra poderosa que nos habla y nos habita: la experiencia. Pero ya te he dicho antes que quizás lo podemos hacer de otro modo y, quién sabe si con otras circunstancias, en otros tiempos.


Termino Octaviano, Fundador de una misión muy querida. Felicidades y gracias.


Chicho

Despues de varios meses

El aniversario de los ciento veinticinco años ha pasado. Espero que haya sido del agrado de todos los que componemos la provincia. no simpre se valora el esfuerzo hecho, pero esta vez yo personalmente y junto a mi las pesonas que hemos colaborado en la organizacion del evento si hemos sentido el apoyo de las demas personas que han expresado por medio de agradecimiento todo l oque recibieron en este acontecimiento. Bien es cierto que no siempre estuvimos a la altura de los acontecimientos en parte por nuestra incompetencia, pero tambien por el mal que nos aqueja a todos como es el de la improvisacion. Así y todo, y viendo que es inevitable algo de reconocer en alto los errores, podemos decir que estuvo a la altura digna tanto la preparacion, como el desarrollo del mismo no así la evaluacion que no ha habido pero que seguro que se da por hecho que es positiva.
Nada mas, esperemos que todo lo vivido ahora se lleve a una profundizacion.
Cerca se encuentra el retiro para laicos que tendrá lugar en Pozuelo en el mes de Febrero. Tendremos tambien pronto la comunicacion de roma del nombramiento del nuevo provincial. En el mes de Enero tendremos Dios mediante la elaboracion de otro numero de Nosotros OMI y en fin, poco a poco se va haciendo camino al andar. Iremos confeccionando las diferentes páginas que llevamos hechas. la nueva ha sido la inscripcion de este que escriben en la red internacional más extensa social de internet . www.facebook.com

Nada mas , un saludo y nos volvemos a ver en el blog.